Relación de los exámenes evaluados en el Sr. A'Petitus y los antecedentes de un Síndrome Metabólico
El Sr. A’Petitus presenta un valor de colesterol total de 314 mg/dl, cuando los valores normales deben ser por debajo de los 200 mg/dl y un valor de triglicéridos de 295 mg/dl, siendo los valores normales por debajo de 150 mg/dl. Un aumento del colesterol y de los triglicéridos puede ser causado por un incremento en la ingesta de grasas y de carbohidratos. El colesterol total incluye las lipoproteínas de alta y baja densidad, HDL y LDL respectivamente, cuyos valores normales son mayores de 60 mg/dl para las HDL y para las LDL menor a 100 mg/dl. Los valores que presenta este paciente para las HDL son 24 mg/dl y 231 mg/dl para las LDL, claramente se aprecia una alteración en dichos valores. Es indispensable mantener estos valores dentro del límites normales, pues una alteración en ellos, sobre todo en las LDL, pueden causar serios problemas en nuestro sistema cardiovascular, donde los triglicéridos juegan un papel importante; a su vez contribuyen a alterar la dinámica cardiovascular espesando la sangre, haciendo que el flujo sanguíneo sea más lento.

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Anexo #2



Con todo lo anterior, podemos decir que el paciente Amador A’Petitus, presenta un alto riesgo que atenta contra su salud, entre los que podemos mencionar los problemas cardiovasculares (como por ejemplo: hipertensión arterial, infarto al miocardio), la diabetes millitus tipo II, problemas cerebrovasculares, pancreatitis (por parte del aumento de los triglicéridos), cirrosis (resultado de los problemas a nivel del hígado), problemas renales, arteroesclerosis, entre otros.
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La ateroesclerosis está caracterizada por la oclusión de los vasos sanguíneos, causando así problemas cardiovasculares, renales y cerebrales, dependiendo del lugar que se dé dicho síndrome. Esto se produce gracias al aumento en los niveles de las LDL. La ateroesclerosis se forma de la siguiente manera:


Los vasos sanguíneos pueden sufrir daños por medio de la hipertensión y de los ácidos grasos libres, lo que trae como consecuencia que el endotelio del vaso posea una superficie adherente, de esta forma varias moléculas se acumulan en las área dañada. Una de estas moléculas son las LDL, que van a migrar hacia los espacios intercelulares, en donde van a ser oxidados. Otras moléculas que se adhieren al endotelio dañado son los monocitos, los cuales también van a llegar al espacio intercelular en donde se transformarán en macrófagos; los macrófagos fagocitarán a las LDL presentes en dicho lugar. Esta fagocitosis traerá como consecuencia la formación de células espumosas, las cuales se van a acumular por debajo del endotelio y formarán una capa lipídica al momento de morir. Posteriormente, esta placa va aumentando de tamaño, disminuyendo la luz del vaso y a su vez el flujo sanguíneo, hasta llegar a un momento en que se rompe. Aquí, los coágulos grandes actúan sobre esta ruptura, creando así un infarto agudo al miocardio.

Ahora bien, en pacientes diabéticos los riesgos cardiovasculares aumentan en lo que se refiere a la ateroesclerosis, debido a que poseen resistencia a la insulina, lo que causa una inflamación de la pared vascular. Esto trae como consecuencia que exista un mayor daño en los vasos sanguíneo, haciendo que en este se expresen mayor números de moléculas adherentes, por ende habrán mayor números de moléculas en el espacio intermembranoso.


Anexo #3


Con respecto a los niveles de ácido úrico, los rangos normales oscilan entre 2,4 y 6,0 mg/dL (para las mujeres) y entre 3,4 y 7,0 mg/dL (para los hombres). Un aumento en la concentración de los valores normales de ácido úrico en sangre indican hiperuricemia, estos valores son: en el hombre de 2,5 a 9mg/dl (118 a 416 mmol/l); y en la mujer es de 1,5 a 8 mg/dl (89 a 357mmol/l).

La hiperuricemia es un exceso de ácido úrico en la sangre. El ácido úrico pasa a través del hígado y entra al torrente sanguíneo. Para mantener valores normales de la sangre, la mayoría es excretado en la orina o pasa a los intestinos. La hiperuricemia es un factor de riesgo para la manifestación de crisis recidivantes de artritis aguda con cristales de monohidrato monosódico de urato (MMU) en leucocitos del líquido sinovial agregados o depósitos de estos cristales en los tejidos (denominados tofos) y enfermedad renal (glomerular, tubular, intersticial y nefrolitiasis).

La creatinina es un producto de degradación de la creatina, importante en el músculo. La creatinina es filtrada libremente, no se reabsorbe y es secretada en forma mínima por los riñones, la capacidad de eliminación se utiliza para estimar la tasa de filtración glomerular, un estándar por medio del cual se evalúa la función renal. El rango de referencia es estimado: para las mujeres de 0.5 a 1.0 mg/dL (cerca de 45 a 90 μmol/l), y para los hombres es de 0.7 a 1.4 mg/dL (60 a 110 μmol/l). Un aumento en los niveles de creatinina de la sangre indica un marcado daño en los nefrones.

Un aumento en los niveles normales de ácido úrico y de creatinina indican un daño renal, el cual puede estar asociado a una complicación de la diabetes mellitus.

El Sr. Amador A'Petitus posee un nivel de ácido úrico de 8.7 mg/dl, lo que indica que padece hiperuricemia. La hiperuricemia es un índice secundario en el diagnóstico de síndrome metabólico y ya que está asociado a problemas renales, puede dar un indicio de padecimiento de diabetes mellitus, patología asociada al síndrome metabólico. También, posee un índice de creatinina de 1.1 mg/dl que se encuentra dentro de los niveles normales de creatinina en plasma, pero aunque el nivel de creatinina sea normal, el aumento de los niveles de creatinina indican solo cuando existe un daño renal severo, por lo tanto no se puede descartar del diagnóstico del Sr. Amador A'Petitus el padecimiento de una nefropatía; por lo cual se puede inferir dado los resultados de los niveles de ácido úrico que el paciente posee una daño renal, más no de tipo severo. Por lo que, en conjunto con los demás exámenes realizados, se da el diagnostico de Sr. Amado A’Petitus de síndrome metabólico.
  • Perímetro abdominal:

El señor A'Petitus presenta un perímetro abdominal de 122cm; según la American Heart Association, el perímetro de la cintura en el hombre obeso es mayor a los 102 cm. Lo que nos dice que el señor A'Petitus sufre de obesidad abdominal.
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Anexo #4


  • Presión arterial:

En el caso de la presión arterial del paciente, la cual es 155/95 mmHg; el señor A'Petitus presenta una hipertensión leve. El examen de la hemoglobina glicosilada se realiza para determinar el porcentaje de glucosa que se ha unido a un glóbulo rojo; la hemoglobina glicosilada del señor A'Petitus está en 7,5% lo que se considera anormal, ya que las cifras normales son inferiores al 6% y que su control de la diabetes no es tan bueno como debería.
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Cuadro #1

  • Colesterol:

En los pacientes con enfermedad cardiovascular establecida o diabéticos, el colesterol total deberá ser inferior a 175 mg/dl o colesterol LDL inferior a 100 mg/dl. En ambos casos el paciente presenta un alto riesgo, ya que posee un colesterol total el cual llega a 314 mg/dl. Y un valor de colesterol LDL de 231 mg/dl. Valores extremadamente altos.
Los niveles de colesterol HDL deben ser superiores a 40 mg/dl en varones, y las cifras de triglicéridos inferiores a 150 mg/dl; ya que un porcentaje menor de HDL o mayor de triglicéridos, mostraría un alto riesgo de sufrir cardiopatías. El señor A'Petitus presenta un nivel de colesterol HDL: 24 mg/dl, y un nivel de Triglicéridos: 295 mg/dl.
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Anexo #5

  • Ácido úrico:

El señor A'Petitus posee un nivel de ácido úrico en sangre de 8.7 mg/dl, el cual es superior a los valores normales los cuales son 3.0 a 7.0 mg/dl, consecuencia de una diabetes mal controlada.
  • Creatina:
Los niveles de creatinina en sangre, normales, varían de 0.8 a 1.4 mg/dl, en este caso los niveles del señor A'Petitus, son de 1.1 mg/dl, lo que quiere decir que se encuentra dentro del rango normal.
  • Niveles de insulina

Los valores normales de insulina basal (en ayuno) y los de insulina postprandial (2 horas después de comer) son: insulina basal 2 a 20 mcU/ml, y la insulina postprandial 50 a 200 mcU/ml. El paciente posee una insulina basa de 30 mcU/ml, los valores elevados de la insulemia basal son indicios de resistencia a la insulina. Sus valores de insulina postprandial se encuentran en 200 mcU/ml, los cuales están al borde de ser altos.
Consulta Bibliográfica